Nerding, Rincón Boricua
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Cuatro mil seiscientos cuarenta y cinco…

El pasado martes, 29 de mayo, el New England Journal of Medicine publicó un estudio conducido por investigadores de Harvard University, donde se estiman 4,645 muertes relacionadas al paso del huracán María en Puerto Rico.

He leído varios comentarios del público relacionado al estudio, algunos de los cuales cuestionan la veracidad de estos números, mientras que otros solo se enfocan en esta parte de los hallazgos. Aquí comparto mi opinión sobre los resultados del estudio y sus interpretaciones. Lo intentaré hacer de una manera simple, sin mucho tecnicismo, para que sea más fácil entender de dónde salieron los números estimados y cómo podemos utilizar esta información para mejorar nuestros sistemas de salud pública en preparación para próximos huracanes.

Sobre los métodos

Quiero empezar por darle un poco de contexto a la metodología que se utilizó para calcular estos estimados. Primero, el gobierno de Puerto Rico aparenta no haber querido compartir sus estadísticas con los miembros del estudio. Lamentablemente, esto es  algo bastante común en la isla… las agencias gubernamentales tienden a retener este tipo de información (por ejemplo, han sido extremadamente celosos con compartir estadísticas sobre las infecciones de Zika en la isla). Al no tener acceso a esta información, los científicos utilizaron métodos estándares para estimar muertes en áreas afectadas por desastres naturales. Este tipo de estudio se hace cuando no se puede llegar a todos en la población (primordialmente, porque es demasiado caro y no es costo-efectivo) y/o cuando no hay maneras concretas para calcular muertes exactas (ya sabemos lo difícil que esto se hizo en los meses después del huracán). Los autores dan ejemplos de estudios previos donde se han calculado muertes después de terremotos y otros desastres naturales; en estos casos, típicamente se trabaja por medio de encuestas para estimar muertes. Esta práctica es común en el mundo de la bioestadística y salud pública, donde se diseñan estudios para que los hallazgos puedan representar a toda la población. En este caso, la metodología que utilizaron los investigadores para seleccionar barrios y sectores en múltiples partes de la isla está basada en prácticas aceptables y comunes en el mundo de las ciencias. (Sin entrar en mucho detalle, identificaron y categorizaron barrios desde más cercanos hasta más remotos a ciudades con sobre 50,000 habitantes, y de estas categorías escogieron barrios al azar). De ahí, los investigadores pueden estimar muertes y otros factores al resto de la población.

Otra cosa sumamente importante es que los investigadores han permitido que sus datos estén disponibles públicamente, para quienes quieran hacer sus propios análisis. Para la comunidad científica, este nivel de transparencia es óptima en estudios donde se tienen que hacer ciertas suposiciones en los cálculos. De igual manera, los investigadores del estudio han compartido las preguntas que se hicieron en la encuesta (las puedes leer aquí). Estas son fáciles de entender y no requieren que los participantes hayan tenido que acordarse de cosas que pasaron hace mucho tiempo, lo cual minimiza tener respuestas erróneas en este tipo de estudio. También son muy transparentes en explicar las suposiciones que hicieron en sus cálculos, explicando cómo estas afectan los resultados. Los investigadores reconocen que hay varios factores que tuvieron que omitir, y es por esto que están abiertos a compartir sus datos para que otros investigadores puedan hacer estudios adicionales.

Sobre las muertes estimadas 

En el campo de la salud pública, pensamos tanto en lo micro, como lo macro. O sea, aunque nos interesa capturar las muertes inmediatas, también queremos saber cuántas muertes ocurrieron a causa de condiciones y/o falta de servicios ligadas al paso del huracán María. Los investigadores del estudio consideraron electrocuciones, interrupción de servicios médicos, complicaciones clínicas, suicidios y otros entre las causas de muertes atribuibles al huracán.

Según sus hallazgos, los investigadores estiman que las muertes por causas relacionadas al huracán entre septiembre y diciembre del 2017 pueden ser tan bajas como 793 y tan altas como 8,498. Aunque este es un rango bastante amplio, los investigadores fueron conservadores en sus cálculos, ya que no incluyeron posibles muertes en casos donde las personas entrevistadas vivían solas. En otras palabras, supusieron que ninguna de las personas en Puerto Rico que vivían solas entre septiembre y diciembre del 2017 murieron a causa del huracán. Hicieron esto porque es imposible entrevistar a personas que hayan vivido solas y fallecido a causa del huracán (ya que estarían muertas). Sin embargo, cuando hacen ajustes basados en las muertes que hubo en el 2016 en Puerto Rico para personas que vivían solas, sus estimados suben a 5,045… y al hacer ajustes basados en los tamaños de las familias en la isla, el total sube a 5,740. Nuevamente, los intervalos son amplios, pero siguen siendo números mayores a los reportados por agencias gubernamentales.

(Es importante recalcar que las cifras reportadas no son exactas, sino que son estimados. Las cifras están basadas en las respuestas que dieron los participantes, quienes representan al resto de la población en Puerto Rico.)

A las personas que hemos estado trabajando con comunidades remotas afectadas por el huracán, no nos sorprenden estas cifras estimadas. Muchos hemos escuchado historias sobre cómo el paso del huracán afectó el acceso a atención médica. Como un ejemplo personal, la tía de mi padre tuvo un accidente durante el huracán mientras ella estaba sola: una ventana se colapsó y le dio en la mandíbula, mientras ella intentaba mantenerla cerrada. Por meses después del accidente, ella tuvo muchos problemas para poder ingerir comidas sólidas, particularmente por el dolor que le causaba. Esto le causó una deshidratación y malnutrición severa. Falleció en marzo por fallo renal, después de haber bajado de peso a menos de 90 libras. Esta es solo una historia de muchas, por lo cual es importante no tan solo cuantificar casos como este, sino entender por qué sucedieron.

Sobre los demás hallazgos 

También quiero mencionar otros hallazgos del estudio que considero sumamente importantes, pero que a mi entender, no han recibido tanta atención en los medios. Aunque el propósito principal del estudio era estimar la cifra de muertes, también estima la cantidad de personas que emigraron a distintas partes a causa del huracán. Las cifras reportadas son muy similares a otros estimados y vislumbran posibles cambios en la tasa poblacional de la isla para el próximo censo. Y, claro, están las posibles ramificaciones políticas en los estados hacia donde emigraron estas personas.

Este estudio también estima la cantidad de personas y familias que estuvieron sin servicios de luz, agua y teléfono después del huracán. Me interesaría comparar estas cifras con las que reportó el gobierno local por medio de sus páginas de internet y la prensa local durante esos meses…

Finalmente, creo que es bien importante compartir que los investigadores incluyeron preguntas en su encuesta para describir qué tipo de problemas tuvieron las personas en obtener cuidado médico debido al paso del huracán. Según sus hallazgos, 31% de hogares tuvieron algún tipo de interrupción de servicios médicos. Entre estos hogares, aproximadamente:

  • 14% no tenían acceso a medicamentos
  • 10% no tenían acceso a carreteras
  • 10% no podían utilizar equipo respiratorio que requiere electricidad
  • 9% reportaron que habían facilidades médicas cerradas
  • 6% reportaron falta de doctores
  • 4% no podían costear gastos médicos
  • 3% reportaron problemas con transportación
  • 2% no pudieron comunicarse al 911
  • 1% tenían personas quienes no pudieron dializarse

Esta información le da contexto a las cifras de muertes reportadas en el estudio. Aunque los investigadores indican que no todas estas interrupciones necesariamente causaron muertes, sí ayudan a explicar cómo ciertos factores relacionados a falta de servicios clínicos pueden impactar a personas con enfermedades crónicas. Los investigadores no se limitaron a solo preguntar “sí” o “no” en cuanto a la interrupción de servicios médicos. Esto permite que futuros estudios puedan analizar los efectos que tuvieron los distintos tipos de retrasos en servicios en el total de muertes, al igual que otros factores capturados en la encuesta (como emigración).

Estos hallazgos también nos permiten tener conversaciones sobre cómo el huracán destapó problemas que llevan tiempo “cuajándose” en Puerto Rico, como diría mi abuela. Llevamos años discutiendo los efectos que el éxodo masivo de doctores y profesionales de la salud tendrá en la población de Puerto Rico, particularmente porque esta sigue envejeciendo y padeciendo de múltiples enfermedades crónicas. Mientras no se hagan esfuerzos para reponer y retener a doctores (y otros profesionales) en la isla, seguiremos sufriendo de estas situaciones.

En fin…

Los hallazgos de este estudio, por más limitaciones que tenga, tienen ramificaciones bien grandes. Aunque las encuestas siempre tienen ciertas limitaciones en comparación con métodos que utilizan actas de defunción para estimar muertes, los investigadores demuestran que sus extrapolaciones rindieron resultados comparables con estimados de la población durante otros años. En cierta forma, le dan veracidad a los hechos y confirman sucesos que antes pasaban como simples “anécdotas”… ¡y esto es importante! El trauma que el huracán ha causado no debe, ni puede ser ignorado. Confirmar estos incidentes por medio de estudios científicos nos permite, como pueblo, exigirle cuentas al gobierno y entender cómo podemos hacer mejoras públicas que impactan nuestra salud y bienestar. Además, creo que estos hallazgos demuestran que el gobierno no ha divulgado información suficiente (ni transparente) sobre las muertes y los efectos del huracán en nuestra sociedad. Estudios independientes, como este, son de suma importancia para entender los verdaderos efectos del paso de un huracán de esta magnitud en la isla.

Por mí, que venga el próximo estudio. Pendiente estaré a lo que reporten los investigadores de George Washington University…


Foto cortesía de Tostfilms 

3 Comments

  1. Lilia E. Méndez Vázquez says

    Muchas gracias por ese análisis tan útil para los analfabet@s en esos asuntos. Ojalá que mucha gente lo lea.

    Liked by 1 person

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